San José, 10 de marzo () – El aumento en el consumo de productos y medicamentos para adelgazar ha encendido alarmas entre los profesionales de la salud. El Colegio de Farmacéuticos advierte que el uso indiscriminado de estos medicamentos, especialmente sin evaluación médica o farmacéutica, puede representar importantes riesgos para la salud, desde efectos secundarios en el sistema digestivo hasta complicaciones cardiovasculares o metabólicas.
La preocupación surge en un contexto donde el sobrepeso y la obesidad se han convertido en uno de los desafíos de salud pública más importantes. En Costa Rica, alrededor del 34% de los adultos viven con obesidad, mientras que alrededor del 70% tienen sobrepeso, según estimaciones recientes del Atlas Mundial de la Obesidad.
Además, los informes nacionales indican que seis de cada diez adultos y más de un tercio de los niños tienen sobrepeso u obesidad, una tendencia que sigue aumentando y que genera presión en los sistemas de salud por su relación con enfermedades como la diabetes, la hipertensión y las enfermedades cardiovasculares.
Ante este escenario, muchas personas recurren a productos para bajar de peso en busca de soluciones rápidas, lo que ha impulsado el crecimiento de medicamentos, suplementos o tratamientos que prometen resultados instantáneos. Sin embargo, los expertos advierten que estos productos no están diseñados para ser utilizados sin orientación profesional, ya que su uso depende de factores como el estado de salud del paciente, su índice de masa corporal y la presencia de otras enfermedades.
Según el Colegio de Farmacéuticos, el perfil de las personas que más recurren a estos productos incluye a adultos jóvenes y de mediana edad preocupados por la estética, pacientes con sobrepeso que buscan soluciones rápidas y, cada vez más a menudo, personas que se dejan influenciar por tendencias en redes sociales o recomendaciones no profesionales.
Aunque algunos de estos medicamentos están aprobados para el tratamiento de la obesidad, su uso debe realizarse bajo estricta supervisión médica y acompañado de cambios en la dieta y la actividad física. Los especialistas advierten que su uso sin control puede provocar efectos adversos como náuseas, vómitos, problemas digestivos, trastornos cardiovasculares o trastornos metabólicos.
Incluso las autoridades sanitarias han señalado que el uso excesivo de medicamentos para bajar de peso, especialmente con fines estéticos o sin evaluación profesional, puede provocar complicaciones gastrointestinales, metabólicas o cardiovasculares.
“Muchos de estos productos pueden ser útiles en determinados casos clínicos, pero no son soluciones milagrosas y no deben usarse por recomendación de terceros o por tendencias en redes sociales. Es fundamental que las personas consulten con profesionales de la salud antes de iniciar cualquier tratamiento para bajar de peso”, afirma el Dr. Larry Ramírez, farmacéutico y representante del Colegio de Farmacéuticos.
El especialista agregó que el apoyo farmacéutico permite evaluar posibles interacciones con otros medicamentos, identificar contraindicaciones y orientar al paciente sobre el uso adecuado del tratamiento. «El farmacéutico es un aliado importante para garantizar que los medicamentos se utilicen de forma segura, especialmente en tratamientos que puedan afectar el metabolismo o el sistema cardiovascular», explicó el farmacéutico.
Finalmente, el Colegio de Farmacéuticos hace un llamado a la población a estar adecuadamente informada y a evitar el consumo de productos para adelgazar sin respaldo científico o sin supervisión profesional. «El control del peso debe abordarse de forma integral, combinando hábitos saludables, orientación médica y apoyo profesional. Cuando se trata de salud, las decisiones rápidas o desinformadas pueden tener consecuencias importantes», concluyó el portavoz.



