San José, 8 de marzo () – En el marco del Día Internacional de la Mujer, ESET visibiliza la trayectoria profesional de mujeres que han encontrado su lugar en el mundo de la ciberseguridad, un sector históricamente dominado por hombres y donde, según datos de (ISC)², las mujeres representan solo el 22% de la fuerza laboral. La empresa enfatiza la importancia de voces diversas en la construcción de un entorno digital verdaderamente seguro.
La imagen del profesional de ciberseguridad como hombre puede representar una limitación para la entrada y desarrollo de las mujeres en la industria, e incluso disuadirlas de considerar una carrera en este campo. Ante este escenario, ESET comparte testimonios de tres asociados que atravesaron dudas iniciales hasta consolidarse en roles estratégicos dentro de la organización.
Michele Canatelli, Channel Account Manager de ESET Brasil, señala: «En varios momentos de mi carrera, sentí que el mundo de la ciberseguridad no era un espacio para mí. La falta de representación y el dominio masculino genera el sentimiento de que no pertenecemos allí. Con el tiempo, entendí que este sentimiento es el resultado de una estructura histórica. Por eso la concientización es tan importante». Y añade: «La tecnología y la ciberseguridad no sólo tienen espacio para las mujeres, sino que nos necesitan. Cuando ampliamos la diversidad, también ampliamos la creatividad, la innovación y la capacidad de proteger mejor un mundo que es digital para todos».
Por su parte, Verónica Rubio, Senior Manager de LATAM Digital Business de ESET Argentina, destaca el valor de sumar perfiles diversos: «Mi formación fue más humanística que técnica, y al principio pensé que la ciberseguridad no tenía nada que ver conmigo. Con el tiempo, entendí que este mundo necesita exactamente esa perspectiva: protejamos a las personas, con sus miedos, hábitos y motivaciones».
Por su parte, Fátima Rodríguez Giles, Technical Account Manager de ESET México, recuerda que ingresar al sector implicó un proceso de formación adicional: “Cuando salí de la universidad sentí que la ciberseguridad no era para mí. Decidí estudiar una maestría estando en algo ajeno. Fue un proceso de aprendizaje y crecimiento continuo”.
Los tres coinciden en que formar parte del mundo de la ciberseguridad pasa por decidir dar el primer paso, animarse y entender que hay oportunidades para diferentes perfiles.
«Da el primer paso, incluso si no te sientes ‘del mundo de la tecnología’. La diversidad no sólo es bienvenida: es necesaria”, afirma Verónica.
A su vez, Fátima recomienda acercarse a comunidades de mujeres en tecnología y ciberseguridad, donde la mentoría y el apoyo pueden marcar la diferencia en el desarrollo profesional.
«Promocionar sin pedir permiso. La tecnología necesita tu perspectiva y tu forma única de pensar. Lo más importante es estar abierto al aprendizaje continuo», concluye Michele.
En el Día Internacional de la Mujer, ESET reafirma que promover la diversidad no es solo una cuestión de equidad, sino también una condición necesaria para fortalecer la innovación y construir un entorno digital más seguro e inclusivo para todos.



